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Daniel Ferreira

StopCar - Primer puesto en el hackathon

Reservar una plaza de estacionamiento todavía depende de llegar al sitio y confiar en que quede alguna libre.

Contexto

Caso de estudio, de autoría propia. Empezó en un hackathon en 2023, en un equipo de tres personas, y creció en solitario en 2024, cuando se estructuró la narrativa, se profundizaron los flujos y se diseñaron pantallas nuevas. Nunca se hizo para un cliente.

Rol
Product Designer (investigación, prototipo)
Periodo
2023 · 1 fin de semana, y 2024 · 2 a 3 meses
Desenlace
Primer puesto entre ocho equipos, por decisión del jurado
Tres pantallas de StopCar sobre fondo verde oscuro: la confirmación de una reserva, la elección de plaza en la primera planta y la navegación hasta el estacionamiento.

StopCar reserva la plaza exacta donde va a quedar el coche, y acompaña a la persona hasta que aparca.

El tema del hackathon era Vertical Smart Cities. Elegimos el estacionamiento porque todo el mundo en la sala había vivido el problema. La investigación nos mostró que no lo conocíamos.

Éramos tres. De ocho equipos inscritos, la mitad llegó al final. Me ocupé de la investigación, los flujos, la interfaz y la presentación al jurado.

El problema no era encontrar plaza, era miedo

Respondieron once personas. Once en un fin de semana no es muestra para generalizar, sino para encontrar dirección. Siete estacionan todos los días, y ninguna respondió que nunca le cueste encontrar plaza. Pero lo que más apareció no fue la falta de sitio:

"El peligro de volver y no encontrar el vehículo."

Ocho de las once respuestas sobre frustración hablan de miedo, robo o seguridad. El problema no era estacionar rápido. Era dejar el coche solo.

Home de StopCar: saludo, banner de reserva, mapa con el recuento de plazas libres en cada estacionamiento y la búsqueda con selector de horario.Los dos hallazgos de la investigación, en la primera pantalla.El mapa muestra las plazas libres ahora, y la línea de búsqueda habla de plaza segura.

Tres decisiones que salieron de la investigación

Dos puertas de entrada. Quien ya está en la calle lo resuelve en segundos; quien sale de casa dentro de tres horas quiere comparar. La entrada se divide, y los caminos vuelven a juntarse después.

Dos pantallas de StopCar una al lado de la otra: "Planificar tu reserva", con búsqueda por dirección y favoritos, y "Reservar para ahora", con el estacionamiento ya elegido.Quien planifica empieza buscando un sitio.La misma reserva, dos comienzos distintos.

La plaza tiene dirección. Nadie conocía la categoría, así que la barrera no era aprender a usar la app, era confiar en ella. La elección baja hasta una plaza concreta, que en este estacionamiento significa planta y número.

Dos pantallas de StopCar: la elección de plaza en la primera planta, con las plazas A1 a B5 y el botón "Seleccionar 1 - B1", y la confirmación de la reserva indicando "1ª planta - B1".La plaza tiene planta y número.Así responde el producto al tema: la verticalidad como decisión, y no como una palabra en el briefing.

No termina en el pago. Confirmar no completa la tarea. Todavía queda llegar, entrar y, a veces, quedarse más tiempo del previsto.

Inicia el trayecto y deja que la navegación en pantalla te lleve.

El producto existía para quitar inseguridad. Pararse en la pantalla de pago habría contradicho eso.

Primer puesto, y lo que yo no había visto

El jurado destacó lo novedoso de la propuesta. Pero un hackathon premia la propuesta, no el producto en uso: StopCar nunca se lanzó ni tiene cifras de adopción.

Pieza de presentación de StopCar que reúne la marca, las pantallas de la aplicación, el mapa y la frase "Innovación que simplifica: tu plaza en un toque".La pieza que fue al jurado.Marca, producto y posicionamiento en una sola composición.

Volví al proyecto en 2024 y encontré lo que más me enseñó: había recogido la investigación y nunca la había sintetizado. Las decisiones eran acertadas por intuición bien informada, y no por un razonamiento que yo pudiera auditar después.